A petición popular ahí va un mapa donde poder seguir este vuelo.
En él encontraréis todos los lugares, actividades y organizaciones que en su día me interesaron y fui guardando y la ruta que estoy siguiendo actualmente por Sudamérica.
A petición popular ahí va un mapa donde poder seguir este vuelo.
En él encontraréis todos los lugares, actividades y organizaciones que en su día me interesaron y fui guardando y la ruta que estoy siguiendo actualmente por Sudamérica.
Cuando iniciamos un viaje siempre cobra protagonismo aquel que emprende el camino. Qué hará, cómo estará, qué visitará, donde estará…
Y es cierto, son muchas preguntas a las que responder. Pero en los preparativos de este viaje (como ante otras decisiones de mi vida) he pensado mucho en los que se quedan en casa.
Si algo me llevo de mi estancia en Arequipa es la visita al Valle del Colca. Un lugar que no deja de sorprenderte ni te deja indiferente. Un lugar que todo el mundo debería visitar.
Paisajes inimaginables. Esos donde la naturaleza se muestra inmensa.

Dicen que quien viaja a África repite. Que no te deja indiferente. Que no vuelves a ser el mismo… Y no mienten.
Podría pasarme horas hablando de esta experiencia. De tantas vivencias, sensaciones, momentos y personas que forman parte de ese julio del 2015. Ese mes en el que cumplí un sueño que llevaba años rondando mi cabeza. Algo que empezó como un «sería genial hacer algo así…» y llegó a convertirse en una necesidad, en un “¡tengo que hacerlo!”. Así es como, desde ese instante, poco a poco fui dando pequeños pasos que me llevaron allí, al Centro de Formación Rural de Tami, para participar en su Proyecto de Cooperación al Desarrollo.